En una escena que rápidamente se volvió viral, la princesa de Gales protagonizó un momento tan espontáneo como simbólico al correr con zapatos de taco alto durante un acto oficial en la ciudad escocesa de Stirling. El episodio ocurrió en el marco de una agenda institucional junto al príncipe William y fue captado en video por testigos y medios presentes.
































