“Queremos que salga mi nieto”: habló la familia del niño detenido con su papá en EE.UU.
Los abuelos y tíos de Liam Conejo Ramos, de 5 años, hablaron en Quito tras la detención del niño y su padre en Minnesota. Aseguran que la familia pidió asilo en 2024 y rechazan la versión oficial.
“Queremos que salga mi nieto”: habló la familia del niño detenido con su papá en EE.UU.
El caso de Liam Conejo Ramos, el niño ecuatoriano de cinco años detenido por agentes migratorios en Estados Unidos, sumó este viernes un nuevo capítulo con la palabra pública de su familia desde Quito. Los abuelos y dos tíos del menor hablaron por primera vez con la prensa y expresaron su preocupación por el impacto del operativo.
Según relataron en su casa del barrio La Planada, la familia sostiene que tanto Liam como su padre, Adrian Alexander Conejo Arias, se encuentran en situación legal en territorio estadounidense, dado que el pedido formal de asilo se habría presentado en diciembre de 2024, mientras aguardaban el avance del trámite.
En Quito
Los familiares remarcaron que el niño y su papá fueron abordados al regresar a su domicilio en Minneapolis, Minnesota, y luego trasladados al Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en la localidad de Dilley. Las imágenes del procedimiento circularon con rapidez y despertaron una fuerte reacción por tratarse de un menor.
Blanca, hermana del adulto detenido, señaló que la madre del niño, Pamela, atraviesa un embarazo y habría sufrido una descompensación vinculada al estrés de la situación. En esa línea, describió a su hermano como un trabajador sin problemas con la ley en Ecuador y aseguró que su salida del país se vinculó a la búsqueda de oportunidades laborales.
La familia también rechazó uno de los puntos centrales de la versión oficial: la presunta fuga del padre ante la llegada de los agentes. José Conejo, abuelo del niño, sostuvo que existen testigos de lo ocurrido y pidió que se investigue cómo se desarrolló el operativo, mientras reclamó que Liam pueda reunirse con su madre y su hermano mayor.
Desde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en tanto, sostuvieron que el objetivo del procedimiento era detener al padre, a quien describieron como un ciudadano ecuatoriano en situación migratoria irregular. En declaraciones reproducidas por medios estadounidenses, el organismo afirmó que el hombre escapó a pie y “abandonó” a su hijo, por lo que un agente permaneció con el niño por razones de seguridad.
La misma línea fue defendida públicamente por el vicepresidente JD Vance durante una visita a Minnesota, al señalar que la detención se enmarca en una política de cumplimiento estricto de las leyes migratorias. La postura oficial fue cuestionada por autoridades educativas locales, que describieron el efecto inmediato del caso en la comunidad escolar.
Mientras la discusión crece, el abogado de la familia, Marc Prokosch, aseguró que sus clientes estaban en un proceso de asilo “activo” y que venían cumpliendo con los pasos exigidos por el propio Estado. También cuestionó el traslado a Texas, a miles de kilómetros del lugar donde vive el niño.
Impacto escolar
En Columbia Heights, el distrito escolar del que forma parte Liam denunció que el menor habría sido utilizado como “señuelo” durante el operativo. La superintendente Zena Stenvik calificó lo ocurrido como un hecho de crueldad y advirtió que la asistencia a clases cayó en las últimas semanas por el temor de familias inmigrantes.
El caso del niño ecuatoriano quedó así en el centro de un debate político y social más amplio en Estados Unidos, con denuncias cruzadas, pedidos de revisión de los procedimientos y una pregunta que se repite, tanto en Quito como en Minnesota: qué límites debe tener un operativo migratorio cuando el rostro visible termina siendo el de un chico con mochila escolar.