El gobierno de Líbano toma una decisión de alto impacto político y diplomático al declarar persona no grata al embajador de Irán y exigir su salida del país en un plazo breve. La medida, que se comunica oficialmente desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, se fundamenta en presuntas violaciones a las normas diplomáticas, en particular por declaraciones públicas del funcionario iraní sobre la política interna libanesa y por reuniones mantenidas sin coordinación con actores locales.

































