El presidente francés, Emmanuel Macron, y su ministro del Interior, Christophe Castaner, se han reunido esta mañana en el Elíseo con representantes del culto musulmán para explicarles su estrategia en la defensa del laicismo y pedirles su colaboración. Según uno de los asistentes, Anuar Kbibej, el Gobierno prepara “medidas fuertes” contra el ‘comunitarismo”, ese repliegue identitario -calificado también de “separatismo”- que amenaza con crear sociedades aparte, dentro de la misma Francia, y pone en peligro algunos valores esenciales de la República.
































