La guerra que mantiene en vilo al mundo desde finales de febrero sumó este sábado un capítulo que roza el límite de lo irreparable. En una operación sin precedentes, Irán lanzó un ataque con misiles balísticos apuntando directamente hacia Dimona, la ciudad que alberga el Centro de Investigación Nuclear del Néguev, el complejo más sensible y resguardado del Estado de Israel.





































