En una sorpresiva intervención que busca cerrar uno de los flancos más polémicos de su imagen pública, este jueves Melania Trump negó de forma categórica cualquier vínculo personal o profesional con Jeffrey Epstein. La primera dama no solo se desmarcó de las versiones que la sitúan dentro del círculo del pederasta, sino que elevó una exigencia al sistema judicial: la realización de audiencias públicas para las víctimas.



































