En la Unión Mexicana de Mariachis, con base en la capital del país, hay registrados 1.613 músicos y solo ocho son mujeres. El presidente, Víctor Sánchez advierte que “eso no quiere decir que no las haya”. Pero sirve para hacerse una idea. Cerca de la plaza hay una escuela donde se forman estos músicos, la Ollin Yoliztli y las alumnas apenas representan, año tras año, un 10% de los matriculados. En la capital de Jalisco, Guadalajara, que solo decirlo ya suena a guitarrones y trompetas, “hay unas 50 agrupaciones y solo media docena son de mujeres”, señala Verónica Oviedo, una de las pioneras, que representa a dos grupos de mariachis femeniles, Mujer Mexicana y Mujer Latina. Dice que a algunas mujeres no les hace ni pizca de gracia que el novio contrate un mariachi femenino para darles la serenata. “Otros nos dicen que tocamos bien para ser mujeres y algunos sostienen que nuestra música no suena igual. Que nos pongan detrás de una cortina, a ver si distinguen”, reta Verónica Oviedo.