El presidente de Ecuador Rafael Correa fue rescatado por militares de ese país del secuestro que había sufrido durante las horas del día de ayer a manos de policías que se sublevaron.
El operativo militar fue en el Hospital Policial de Quito, donde se encontraba Correa. Hasta allí llegaron cientos de militares que participaron del violento operativo que era seguido de cerca por millones de personas a través de las pantallas de televisión del mundo, en el que hubo un enfrentamiento armado entre los policías sublevados y los militares que logaron rescatar con vida al presidente de Ecuador.
Tras casi 35 minutos de intercambio de disparos, los militares evacuaron a Correa en una camioneta que partió a toda velocidad en medio de fuerte resguardo militar.
Tras el rescate, Correa fue trasladado hacia el Palacio de Carondelet donde se dirigió al pueblo ecuatoriano desde un balcón hacia la plaza. En primer término confirmó que estuvo secuestrado, también afirmó que entre los policías sublevados había grupos infiltrados, y agradeció al pueblo por el apoyo, a sus funcionarios y a los presidentes de Latinoamérica que lo apoyaron, en defensa de la democracia.
Al tiempo que Correa era rescatado llegaban a Buenos Aires los presidentes miembros de Unasur que había sido convocados de urgencia para decidir qué hacer ante la situación política que vive Ecuador. La reunión de los mandatarios se sostenía durante la madrugada.
La sublevación policial ocurrida ayer fue por una ley que recortará beneficios económicos de los agentes.
El gobierno de Ecuador decretó durante la tarde de ayer el estado de excepción (de sitio) en todo el territorio nacional y delegó en las Fuerzas Armadas la seguridad interna y externa del país. Mientras en las calles de varias ciudades del país se producían saqueos a supermercados, robos a bancos y diversos enfrentamientos.


































