Durante una visita a Bat Yam, en el área metropolitana de Tel Aviv, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se pronunció con dureza tras los ataques iraníes que dejaron al menos 13 muertos en diferentes puntos del país. En esa ciudad costera, un misil impactó contra un edificio residencial y causó la muerte de seis personas, entre ellas dos menores de edad.


































