La intensa ola de calor que atraviesa gran parte de Europa dejó más de 1.300 muertes adicionales en apenas una semana, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo señaló que las temperaturas extremas afectaron a millones de personas y provocaron un fuerte incremento de las emergencias sanitarias, con Francia como uno de los países más golpeados por el fenómeno.


































