El Papa ha dedicado la audiencia general a explicar la "oración en la vida cotidiana" una costumbre que, según ha dicho, ayuda a "calmar la ira", "a perdonar", "a traer paz" y a "amar a los demás a pesar de sus equivocaciones y pecados" del mismo modo que ha arremetido contra la actitud de los que se pasan la vida juzgando a los demás.
































