Una situación tan insólita como delicada sacudió al sistema aéreo de Estados Unidos. Pilotos que operaban cerca del aeropuerto Ronald Reagan de Washington fueron reprendidos después de que en una frecuencia de control aéreo se escucharan maullidos y ladridos, en una secuencia que derivó en una advertencia inmediata y en una investigación de la autoridad aeronáutica.


































