El conflicto en Medio Oriente sumó este miércoles un nuevo salto de riesgo con el ataque iraní sobre Ras Laffan, en la costa norte de Qatar, una de las instalaciones energéticas más sensibles del planeta. La ofensiva llegó como represalia por los golpes sufridos horas antes sobre infraestructura gasífera iraní y volvió a colocar al mercado global de la energía en estado de máxima tensión.



































