El Gobierno británico ha dado marcha atrás en su polémico plan fiscal que ha hecho tambalear los mercados y bajado el valor de la libra. Si bien hasta ayer mismo Liz Truss defendía su estrategia a capa y espada y aseguraba a la BBC que continuaba con sus planes de bajar la tasa impositiva más alta, del 45% al 40%, a las rentas más altas, ahora el nuevo gabinete se ha desdicho, según ha anunciado el ministro de finanzas, Kwasi Kwarteng.


































