El Año Nuevo empezó, como marca el mapa, en el extremo oriental del reloj. En el Pacífico Sur, la primera ola de celebraciones llegó con luces sobre el agua y multitudes buscando el mejor ángulo: la postal se repitió en costas, puertos y miradores, con el mismo ritual de siempre y una ansiedad nueva por dejar atrás un año intenso.

































