En el marco de sus avances territoriales durante los últimos meses, los talibanes aseguraron haberse hecho con el control de un importante puesto en la frontera con Pakistán, en la provincia sureña de Kandahar, una información que fue desmentida por el gobierno afgano. Paralelamente, el gobierno de Estados Unidos sigue avanzando en su plan de retirada con la entrega de visas a sus aliados.




































