Una intensa tormenta invernal provocó un fuerte impacto en gran parte de Estados Unidos durante el fin de semana, con miles de vuelos cancelados, alertas meteorológicas extendidas y severas complicaciones en la vida cotidiana. El fenómeno afecta a una franja que se extiende desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra y mantiene bajo advertencia a cerca de 140 millones de personas.


































