Distintos líderes de la extrema derecha y dirigentes conservadores de Europa pidieron en Madrid por la "unidad europea ante la crisis entre Ucrania", a la vez que acusaron a Rusia de dejar al continente "al borde de una guerra", en una declaración de la que se desmarcó la francesa Marine Le Pen. "Las acciones militares de Rusia en la frontera oriental de Europa nos han conducido al borde de una guerra", afirma la declaración final de la reunión que estas formaciones mantuvieron en la capital española, según un extracto que leyó a la prensa Jorge Buxadé, portavoz de Vox. "La solidaridad, la determinación y la cooperación en materia de defensa entre las naciones de Europa son necesarias ante tales amenazas", añadió el texto. La situación en Ucrania fue uno de los temas principales de esta reunión a la que asistieron los primeros ministros de Hungría (Viktor Orban) y Polonia (Mateusz Morawiecki), así como la candidata presidencial francesa Marine Le Pen y Santiago Abascal, líder de la formación anfitriona, la española Vox. Le Pen se desmarcó de la declaración argumentando no querer interferir en las gestiones del presidente Emmanuel Macron: "No quiero de ninguna manera que lo que se decida hoy influya en la libertad del presidente en las negociaciones", argumentó.