Los jefes de Defensa de doce países condenaron "el uso de fuerza letal contra personas desarmadas por parte de las Fuerzas Armadas en Myanmar", un rechazo que también expresaron dos agencias de la ONU. La condena internacional tomó forma un día después de que la represión a las protestas de ciudadanos birmanos contra la junta militar que gobierna el país desde el pasado 1 de febrero dejara 114 muertos en cuarenta y cuatro ciudades.

































