Las sanciones contra el productor de petróleo Rusia por su invasión a Ucrania han hecho subir los precios del combustible ya inflados por la reducción de la producción debido a la pandemia de covid-19. Significa que los estadounidenses que regresan a los desplazamientos y los viajes enfrentan costos crecientes en la bomba de gasolina además de dos años de tensión financiera.


































