Linden Cameron es un niño autista de 13 años que se encuentra gravemente herido en un hospital de Salt Lake City (Estados Unidos) después de ser tiroteado por la policía. El menor sufrió el viernes pasado una crisis nerviosa fruto del síndrome de Asperger que padece y su madre solicitó ayuda a los agentes para tratar de calmarlo, lo que ella no se esperaba era que acabaran disparando a su hijo.


































