La magnitud de la tragedia que atraviesa Venezuela tras los terremotos registrados el miércoles movilizó a la comunidad internacional y generó una rápida respuesta de Estados Unidos. Este jueves, la Casa Blanca confirmó la asignación de 150 millones de dólares destinados a financiar tareas de asistencia humanitaria y reconstrucción en las zonas más golpeadas por los sismos.



































