La polémica entrevista que los duques de Sussex concedieron a Oprah Winfrey el pasado 8 de marzo ha reabierto las trincheras de la guerra mediática que enfrentó a los padres del príncipe Harry en los años noventa: la del príncipe Carlos, “atrapado” según Harry por la vida en palacio, y la de la princesa Diana, con quien el duque de Sussex comparó a su mujer, Meghan Markle, como víctima tanto de los tabloides como de la desprotección de Buckingham.































