Uno de los problemas de los modelos actuales de gafas de realidad aumentada es que su diseño es grande y en ocasiones resultan incómodas de llevar, lo que le resta realismo a la experiencia. Las compañías que fabrican este tipo de dispositivos están trabajando en nuevos diseños para que estas parezcan lentes convencionales. Sin embargo, siempre hay alguien que va un paso por delante de los demás.

































