- El agua se llevó el tesoro más preciado: sus obras. Algunos arrastraron durante años la bronca; otros no pudieron soportarlo. Un puñado de casos son reflejo del relato de decenas de artistas que vieron cómo la inundación se tragaba su historia.
JUAN ARANCIO
un Río de tinta china
Resignación. Su visión del mundo está teñida de río, quizá por eso no se enoje tanto con la contingencia. “Algunas cosas las salvamos y otras no”. Foto: Mauricio Garín
Oscar y Guillermo Thiel
Con la sonrisa en el ojal
Padre e hijo. Con Juancito y Hermenegildo Mendieta. “Subimos primero nuestros muñecos y después el resto de las cosas. Son 40 años de trabajo: quedarse sin ellos hubiera sido como perder un hijo”, explican. Foto: Guillermo Di Salvatore
Los artistas que perdieron todo
Mural. El arte eligió algunos lugares emblemáticos para plasmar la inundación. En la Plaza de la Memoria 29 de Abril, que está frente al hospital de Niños, hay un extenso mural para recordar lo que pasó. Fue pintado el 28 de abril de 2007 por vecinos de Santa Rosa de Lima. Foto: Mauricio Garín
Abel Monasterolo
LA MÁGICA LOCURA TOTAL DE REVIVIR
Reflexión. “Los que hacemos alguna actividad ligada al arte, tenemos esa posibilidad de autosanarnos como un chamán”. En la Estación Belgrano y en el Sor Josefa se exponen muestras ligadas al tema. Foto: Pablo Aguirre
El Flaco Rodríguez
El día que Superman LlORó
Una ironía. “La tinta de Supisiche se mezcló con el río”, decía él, como para espantar la tristeza. Sus amigos dicen que la inundación fue el principio del fin. Foto: Archivo El Litoral




