La movilización comenzó a tomar forma desde el mediodía, con concentraciones en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires que confluyeron progresivamente hacia Plaza de Mayo. A lo largo de la jornada, columnas de organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y políticas avanzaron por las principales arteriasar, mientras también se sumaban ciudadanos de manera independiente. La presencia de personas con imágenes y nombres de desaparecidos aportó un fuerte componente simbólico a la convocatoria, en línea con las consignas históricas vinculadas a la memoria, la verdad y la justicia.



































