Los afectados son todos de 6to año B y si bien fueron trasladados a distintos hospitales, todos están fuera de peligro. El último fue dado de alta esta noche. “Diez minutos antes de entrar estaban todos afuera. Uno de los alumnos trajo la bandeja y comenzó a convidarles a todos. A los pocos minutos, cuando ya estaban en el aula se empezaron a descomponer”, relató uno de los presentes a Infobae. “Gritaban enfervorizados, deliraban, vomitaban, algunos llegaron a pararse sobre los bancos, pero no aguantaron y se desvanecieron”. La autoridades del colegio llamaron a una empresa de ambulancias privadas y los chicos fueron atendidos en distintos centros de salud según la voluntad de sus padres.