Minutos después del discurso de la apertura de las sesiones ordinarias 2021, en el que el presidente Alberto Fernández sepultó su perfil "anti grieta", rebrotó en las redes una convocatoria a un cacerolazo que comenzó a sentirse con fuerza a partir de las 20 horas en diversos barrios de la Ciudad de Buenos Aires, el GBA y otros puntos del país.

































