Un equipo de guardaparques y operarios del Parque Nacional Iguazú concretó este jueves un hallazgo tan sorprendente como alarmante: la extracción de 400 kilos de monedas del lecho del río Iguazú. La tarea, facilitada por un marcado descenso en el caudal de agua, dejó al descubierto el impacto acumulativo de una práctica turística que, lejos de ser un gesto inocente, representa una fuente directa de contaminación para el ecosistema protegido.
































