Le llaman "el influencer de Dios" o el "santo millennial" y su historia por ser un beato de la Iglesia Católica moderno, un adolescente de la tecnología que aparece de jean y buzo en las estampitas y su imagen cautiva a lo largo y ancho del mundo. Por eso la llegada a San Juan de una reliquia del joven italiano -nacido en Londres-, que murió a los 15 años el 12 de octubre de 2006, generó todo un revuelo en la Iglesia local. La bienvenida de estos restos se dio con una misa en la Catedral este miércoles, encabezada por monseñor Jorge Lozano.

































