Ya lo hablamos antes: muchas veces estamos realmente cansados pero la voz en nuestra cabeza no nos deja "simplemente relajarnos" y bajar unos cambios. Esta situación puede deberse a que nos vamos a dormir con la cuenta de tareas pendientes en rojo o porque nos da culpa no ser productivos todo el tiempo. De hecho, en esta nota sobre el burn out, nos enfocamos en el caso de un médico que se tomó unos días para descansar y terminó exigiéndose con eventos sociales, aprender idiomas, hacer deportes y demas "pasatiempos", que son solo otra de las fomas que adopta la autoexigencia.
































