Con la llegada del invierno, las bajas temperaturas y los cambios bruscos de clima suelen traer consigo el aumento gripe y resfriados. Si bien el reposo, la buena alimentación y una adecuada hidratación son fundamentales para una pronta recuperación, muchas personas recurren a remedios naturales como complemento para aliviar síntomas como la congestión, la tos o el malestar general.
































