Con la llegada del invierno, es común que muchas familias enciendan estufas, radiadores, caloventores o sistemas centrales de calefacción para mantener el hogar a una temperatura agradable. Sin embargo, lo que para los humanos representa un alivio frente al frío, puede tener efectos diversos en la salud y el comportamiento de perros, gatos y otras mascotas.



































