El color de cabello no solo transforma la apariencia, sino que también puede realzar la belleza natural de una persona cuando se elige en armonía con el tono de piel. Escoger un tono que complemente la tez permite que el rostro se vea más luminoso, los rasgos más definidos y la piel más saludable, evitando contrastes que puedan opacar la naturalidad.


































