En la era de la tecnología y la comunicación instantánea, puede parecer que escribir a mano nuestros pensamientos es una práctica obsoleta. Sin embargo, cada vez más estudios y expertos en salud mental destacan los beneficios significativos que esta actividad puede tener en nuestras vidas. Desde reducir el estrés hasta mejorar la creatividad, el acto de plasmar ideas en papel se revela como una herramienta invaluable para el bienestar emocional y el desarrollo personal.



































