El lenguaje corporal es una de las formas más poderosas de comunicación no verbal. Entre los gestos más analizados por la psicología se encuentra el acto de desviar la mirada durante una conversación. Aunque muchas veces se asocia con la timidez o la mentira, este comportamiento tiene múltiples significados que dependen del contexto, la personalidad y las emociones de quien lo realiza.




































