Hay una imagen que describe bastante bien cómo trabaja hoy buena parte de la fuerza laboral: una persona en una videollamada, respondiendo un chat interno, con un mail a medio redactar en otra pestaña y un recordatorio parpadeando para la próxima reunión, que ya empezó. Lo llamamos multitasking y durante años lo vendimos como una virtud, casi como una habilidad para lucir en el currículum.

































