El próximo 2 de julio, el planeta Neptuno iniciará su movimiento retrógrado en el signo de Aries, un fenómeno astrológico que invita a la introspección profunda y a la revisión de nuestras percepciones más internas. Esta retrogradación, que se extenderá por varios meses, afecta la forma en que enfrentamos nuestros ideales, sueños y la conexión espiritual con el mundo que nos rodea.

































