La pregunta de si es mejor estar de pie que sentado ha cobrado relevancia en los últimos años, especialmente frente al creciente estilo de vida sedentario. Pasar largas horas sentado puede afectar de manera significativa la salud. El sedentarismo se asocia con problemas cardiovasculares, aumento de peso, debilidad muscular y alteraciones posturales, generando un impacto acumulativo a largo plazo.































