Anne Hathaway y Donatella Versace dijeron presente en el último adiós a Valentino
Figuras clave del cine y la alta costura se reunieron para despedir al creador italiano en una ceremonia marcada por la emoción, los gestos simbólicos y el peso de un legado que trascendió generaciones.
Anne Hathaway y Donatella Versace dijeron presente en el último adiós a Valentino
El mundo de la moda volvió su mirada a Roma para rendir homenaje a Valentino Garavani, uno de los grandes nombres de la alta costura internacional. La capital italiana fue escenario de una despedida cargada de simbolismo, en la que diseñadores, editores, modelos y estrellas del espectáculo acompañaron el último adiós al creador, fallecido a los 93 años.
La ceremonia tuvo lugar en la basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, un espacio imponente que fue preparado especialmente para la ocasión. Coronas de rosas blancas rodearon el altar, frente al cual se ubicó una fotografía de gran tamaño del diseñador, en una puesta sobria y elegante, acorde al espíritu de su obra.
Entre los asistentes se destacaron figuras centrales del universo fashion y del cine internacional. La presencia de referentes de distintas épocas evidenció la amplitud del impacto que Valentino tuvo a lo largo de su carrera. Muchos de ellos llegaron vestidos de negro, aunque no faltaron detalles en rojo, el tono que se convirtió en sinónimo de su nombre y que funcionó como un homenaje silencioso pero elocuente.
Anne Hathaway en la despedida de Valentino Crédito: REUTERS.
La actriz Anne Hathaway asistió junto a su esposo, Adam Shulman, y días antes había compartido un mensaje cargado de afecto en el que definió al diseñador como un amigo cercano y una figura luminosa en su vida. Su presencia en la basílica reflejó ese vínculo personal que trascendió el trabajo y las alfombras rojas.
Natalia Vodianova y el director ejecutivo de Christian Dior, Antoine Arnault. Crédito: REUTERS.
Donatella Versace también formó parte de la ceremonia, acompañada por Pierpaolo Piccioli, ex director creativo de la casa Valentino. La imagen de ambos sintetizó el diálogo entre dos casas históricas de la moda italiana y la continuidad de un legado que sigue influyendo en las nuevas generaciones de creadores.
Referentes
La despedida reunió a nombres que marcaron y siguen marcando el pulso de la moda global. Tom Ford, Anna Wintour y Alessandro Michele, actual director creativo de Valentino, estuvieron entre los invitados, junto a la supermodelo Natalia Vodianova. Cada presencia reforzó la idea de que el diseñador no solo fue un creador de vestidos, sino también un referente cultural con una influencia que atravesó décadas.
Anna Wintour en la despedida de Valentino. Crédito: REUTERS.
Elizabeth Hurley asistió acompañada por su hijo Damian y recordó públicamente la amistad de más de treinta años que los unió. Sus palabras destacaron la generosidad y el trato cercano del diseñador, rasgos que muchos señalaron como parte esencial de su personalidad, más allá del brillo de su firma.
Donatella Versace en la despedida de Valentino. Crédito: REUTERS.
A lo largo de su extensa trayectoria, Valentino vistió a algunas de las mujeres más icónicas del siglo XX y XXI. Desde Elizabeth Taylor y Jackie Kennedy hasta la princesa Diana, Julia Roberts y Gwyneth Paltrow, su nombre quedó asociado a la elegancia clásica, al lujo refinado y a una visión estética que supo mantenerse vigente con el paso del tiempo.
El rojocomosímbolo
Uno de los detalles más significativos de la ceremonia fue la presencia del color rojo en accesorios y prendas de varios asistentes. Sombreros, chales y bufandas evocaron el célebre “rojo Valentino”, una tonalidad que se transformó en sello personal y en emblema de la casa de moda. Ese gesto colectivo funcionó como una despedida visual, cargada de sentido y memoria.
Giancarlo Giammetti, socio y compañero de vida del diseñador, tuvo un rol central en la ceremonia. Vestido de riguroso negro, recibió el acompañamiento de empleados y colaboradores históricos de la firma, muchos de los cuales también participaron del homenaje. La escena reflejó el fuerte lazo humano que Valentino supo construir dentro de su propia casa de moda.
Giancarlo Giammetti en la despedida de Valentino. Crédito: REUTERS.
El féretro del diseñador había sido expuesto previamente en la sede de la Fundación Valentino Garavani e Giancarlo Giammetti, en el centro de Roma, donde durante dos días el público pudo acercarse a despedirlo. La ceremonia final en la basílica selló un adiós multitudinario y emotivo, a la altura de una figura que dejó una marca imborrable en la historia de la moda internacional.