Es importante recordar que, al principio, el apelativo "portugués" era sinónimo de judío. En 1609, un censo realizado por Hernandarias ubicó solo a nueve "portugueses"; unas décadas después, en 1643 en el Río de la Plata se procede al registro, desarme general y en algunos casos expulsión de portugueses, consignando nombre, procedencia y permiso de ingreso. Según dicho documento, en Santa Fe viven unos 51 "portugueses", la mayoría de ellos oriundos de lugares de alta concentración de judíos en Portugal. La mayoría de ellos, además, carecía de las autorizaciones pertinentes, incremento que coincide con cierto recrudecimiento de las "visitas" de la Inquisición portuguesa a Brasil.

































