Atrapado en disputas políticas con la oposición que solo interesan cuarenta cuadras a la redonda de la Casa Rosada y que están a distancia sideral de los problemas de la inmensa mayoría de la gente que todos los días tiene que lidiar con la inflación; y con la interna del Frente de Todos sin encontrar un poco de sosiego, el gobierno no puede salir del laberinto.




































