Cada año, cerca de la fecha del año nuevo islámico, recibo la misma pregunta de algunos de mis compañeros no musulmanes: “Avisanos si ustedes (musulmanes) van a realizar alguna celebración por su año nuevo”. Y cada año contesto lo mismo: “No, no vamos a realizar ninguna celebración especial.” Tal vez algunos ya sospechan que soy una persona avara y no quiero invitarlos, u otros quizás piensen: ¡qué aburrido es este Imam! De hecho, estoy de acuerdo con la segunda opinión porque debo confesar que incluso en el año nuevo de “nuestro” calendario gregoriano prefiero pasar la noche en rezos y con actos de introspección en vez de reuniones y grandes celebraciones. No obstante, no es solo por mi preferencia personal, sino que realmente en el islam no existe ningún ritual en relación con el año nuevo. Por ende, el 30 de julio, el mundo musulmán celebra sin una preparación especial su año nuevo que marca el inicio del año 1444.



































