Siempre me pregunto lo mismo. ¿Qué nos pasa a los argentinos? ¿Qué nos pasa con nuestra Patria? ¿Por qué somos como somos con ella? Me lo pregunto porque estoy convencido de que somos un pueblo capaz, trabajador, creativo, emprendedor, productivo y con muchas otras cualidades, pero no podemos salir adelante. ¿Qué nos pasa, entonces, que cuando nos transformamos en administradores democráticos, es decir en los funcionarios y los legisladores de las instituciones de la democracia (sea en municipios, provincias o la Nación), dejamos de ser los "Campeones del Mundo", como nos gusta llamarnos, para transformarnos en "incapaces", "distraídos" o "inmorales", y no respetamos al pueblo anónimo, más allá que constitucionalmente los representamos.


































