A tono con el Mundial, paro la pelota y quiero hacer llegar mi opinión sobre el cierre del ciclo lectivo 2022 en el nivel medio. Dentro de la comunidad educativa, existe un amplio acuerdo en que nuestra secundaria necesita una revisión profunda pero, me parece necesario advertirlo: eso se hace con calma, reflexión, paulatinamente, a largo plazo y con colaboración de todos los actores del sistema educativo. No todo lo que se hizo hasta el presente está mal: por eso, más que "cambio" me parece más apropiada la palabra "redefinición". Es cierto que los números de egresados santafesinos del secundario son bajos en comparación con otras provincias argentinas pero la solución no pasa por la puesta en práctica de una pedagogía light que convierte a la repitencia en "mala palabra", que proscribe los exámenes y tiene como estandarte la extremaunción de un "trabajito" expiatorio. La solución no pasa por la fabricación del éxito escolar con penales sin arqueros.

































