El 13 de julio de 2024 entró a la historia de los Estados Unidos como la jornada en la que el candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, fue víctima de un atentado contra su vida por parte de un joven parapetado en un techo cercano y que erró su disparo matando a un espectador del mitín político. El expresidente resultó apenas herido y comenzó, desde ese momento, una segunda etapa en su campaña para volver a la Casa Blanca.

































