Queridos Amigos. ¿Cómo están? ¿Cómo se encuentran? Hace unos días ha comenzado el mes de septiembre y con él, el mes de la Biblia. Con esta iniciativa la Iglesia se propone acercar la Biblia al pueblo, pues no hay vida cristiana sin la Palabra de Dios. Hace tiempo, San Jerónimo afirmaba: "El desconocimiento de la Biblia es el desconocimiento de Jesucristo". ¿Y usted -querido amigo- lee la Biblia? ¿Se deja interpelar por la Palabra de Dios? ¿La Biblia lo cuestiona, lo compromete? Qué momento oportuno para pensar y reflexionar. Para continuar con mi reflexión, les comparto esta bella anécdota:


































