Argentina tiene desde el 1853 la Constitución más antigua de América, después de la estadounidense de 1787. Fue reformada en 1860, 1898, 1957 y en 1994, hace treinta años, por lo que hoy nos felicitamos por ello, aunque haré un primer comentario sobre la misma que no es el más agradable, referido a por qué se hizo.
































