Después de la oración del Ángelus del domingo 12 de febrero el Papa Francisco expresó su preocupación y tristeza por las noticias que llegan de Nicaragua. Más precisamente por la condena y detención del Obispo de Matagalpa, Monseñor Rolando Álvarez, a 26 años y cuatro meses de cárcel. Como también por la deportación de sacerdotes e incluso seminaristas a los Estados Unidos.

































