Terminaron las dos rondas de debate presidencial sobre distintas temáticas y, en educación, el análisis nos permite diferenciar entre aquellos que hicieron declamaciones, apelando a frases que la gente quiere escuchar -la tentación de siempre en esta materia-, de otros que expresaron algún proyecto más serio. Estos últimos tampoco expresaron ideas demasiado innovadoras.

































